¡Hola! Soy María Tizado

De profesión: Farera

¿Farera dices? ¡Pero si eres Terapeuta Ocupacional y muchas otras cosas!… y ésta es una página de crecimiento personal

Y quizás los que me conocen pensarán que me he vuelto un poco loca… Los expertos de la web coinciden en que esta página es la más complicada pues hay que describirse a uno mismo sin quedarse corto ni pasarse. Y te confieso que ¡no lo soporto! Me niego en rotundo a venderme como a un jarrón. Soy una rebelde.

Rebelde desde que nací, dos meses antes de fecha allá por el 65, y es que tenía que salir de virgo ¡sin duda! Dicen que somos los que ponemos orden al caos y ¿qué otra cosa es un farero?

En el medio de la tormenta mantiene encendida la luz para que no acabes a la deriva ni rompiéndote en trozos contra las rocas. 

Así que sí, soy una farera de secano. Crucé el océano desde Buenos Aires para ampliar horizontes y experiencias como Terapeuta Ocupacional en Ginebra, y renuncié a mi máxima aspiración profesional de aquel entonces al enamorarme de un morañés en vacaciones…¡Ay María! y aquí me tienes desde hace casi 30 años en Galicia ¿será por el mar? jajaja. Te lo advertí, rebelde…

¡Y una buscadora inconformista!. Porque mantener la luz del faro en su justa medida es un arte, no se aprende en unos meses y tampoco solamente en los libros.

Y es que claro, también soy artista.

¿Y por qué dices que eres farera y no faro?

Porque tu propio faro eres tú, sólo que a veces olvidas esa luz que eres.

Yo te acompaño a descubrir tu combustible y tu cerilla.

  • A veces pierdes la paz con tanto ruido exterior confundiéndote,
  • A veces olvidas tus sueños por subirte a un barco que no es tuyo y acabas a la deriva.
  • A veces te puede el agotamiento por tanto que abarcar. Las obligaciones  y todas esas exigencias con las que ni siquiera estás de acuerdo y terminas en trocitos, perdida, entre las rocas.
  • A veces dejas atrás lo que sientes, lo que quieres porque das, das y das y te vacías.
  • A veces te distraes de la verdadera VIDA y olvidas reír y disfrutar por conformar a todos, incluso a los que ni siquiera te importan.
  • Cuando el dolor te aqueja te secuestra de todo lo demás y navegas en círculos sin encontrar tu norte.

Llevas tanto tiempo fuera de ti, que te desorientas y te das contra las mismas rocas una y otra vez.

Así pongo mis 34 años de experiencia profesional a tu servicio, desde la responsabilidad, el respeto y la honestidad para acompañarte en el camino.

Porque sé muy bien de qué se trata. Yo también sé lo que es el dolor, lo que es perderse, ir a la deriva de mí misma, sin la certeza de a qué puerto volver ni cuál era el camino. 

He nacido con malformaciones óseas, a los 17 ya estuve en silla de ruedas, llegué a pasar 7 meses postrada en cama con diagnóstico incierto a los 25, tengo mis dos caderas operadas… No paré ni me resigné, lloré todo lo llorable y bajé hasta el último subsuelo para encontrar tierra firme donde impulsarme hacia arriba…Y también encontré a mis fareros.

Soy rebelde…y también soy tenaz y valiente.

Así que probé y probé todo lo que había en el mercado. Me he caído de muchas balsas podridas, pero no me di por vencida. Llegué a intercambiar mi salario completo en tratamientos hasta que un día, en el 97, me dan la fotocopia de una hoja del libro “El cuerpo tiene sus razones” y supe que era así, sencillamente tuve la certeza. Y me puse a buscar a esa mujer, mi maestra, la gran Thérèse Bertherat y a su mano derecha, Catherine Victor. Y allí me fui, 3 años de trabajo personal después, a París a formarme con ellas durante 4 años más. Estudié por media Europa encontrando otros fareros de verdad. No me alcanzarán tres vidas para agradecerles.

Por eso me hice farera, es mi vocación, mi pasión

Mi dolor dejó de ser mi timón, volví a dirigir mi vida. Ya no era mi dolor quien decidía dónde, cuándo, cómo y cuánto. Volví a pasear con mis hijos, a tenerlos en brazos… y me reencontré también emocionalmente, abrazándome completa. Liberada al fin de mis anclas.

Hace muchos años sólo conocía el problema, yo pasé por todo esto

  • Recorriste un montón de consultas sin resultado. Quien considera tu cuerpo se olvida de tus emociones, parece que te atienden por trozos
  • Te ves dando vueltas siempre en el mismo lugar 
  • Pasas la vida con dolor, a veces tomando pastillas para poder afrontar tu día a día 
  • Estás con ese vacío que no se llena con nada y la vida te parece  difícil, trabajosa, agotadora
  • Quieres ser «la de antes»
  • Dudas de tus propias emociones. Te parece que tu cuerpo no se corresponde con tu cabeza, que va a mil revoluciones. 

Ahora  conozco la solución

Hay salida, yo iré a tu lado

La huella

Tu vida también puede cambiar

Ésta es la parte más importante de mi historia profesional.

Ojalá todo el mundo tuviera la dicha de recibir tanto de vuelta en su trabajo, y sentir esta emoción al  leer la experiencia de aquellos que confían en mi.

¡Gracias mis «argonautas»! 

Con el valor profundo de la palabra

Únete a mi rebeldía, la de salirte del camino del conformismo de una vida gris

Sube al barco de quienes quieren entender la raíz de lo que te tiene atrapada siempre contra las mismas olas de dolor 

navegando dulcemente 

Deja tus miedos y barreras atrás pues ya no necesitarás zozobrar

Levanta el ancla y toma el mando hacia el destino de tus sueños con todo tu poder

Conócete, ámate, descubre y desarrolla tu potencial para seguir a tu propia luz

¡Disfruta del camino mientras creces! 

 

Prometo no empujarte y respetar tus tiempos.

Prometo no tironear de ti, tu proceso merece mi honra.

Yo estaré a tu lado, de farera, hasta que llegues también a tierra firme.

Porque tu propio faro eres tú, sólo que a veces olvidas esa luz que eres.

Yo te acompaño a descubrir tu combustible y tu cerilla.

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El mundo necesita tu luz ¿se la vas a negar?